Antecedentes:
Pavimento interior de taller en avanzado estado de deterioro, con irregularidades evidentes y sin tratamientos superficiales previos. Aunque seco, presenta una superficie inestable y con necesidad de regularización.
El objetivo: conseguir un acabado endurecido y semi-brillo que combine estética y funcionalidad.
Desafío:
Proceso técnico exigente que requiere sucesivas pasadas con maquinaria automática hasta conseguir una superficie completamente regularizada. La intervención exige alcanzar una planimetría precisa y homogénea antes de la aplicación del endurecedor.
El acabado debe respetar el nivel de brillo definido, sin comprometer la resistencia ni la durabilidad del pavimento.
Solución Propuesta:
Acción mecánica de diamantado exhaustivo con medios automáticos para apertura total de superficie y nivelación. Aplicación posterior de endurecedor químico de tipo litio y fase final de pulido progresivo hasta alcanzar el acabado semi-brillo solicitado. Actuación diseñada para optimizar resistencia, durabilidad y presencia del pavimento industrial.






